EN EL CHILATOLE DE HOY: Joe Biden hizo a América grande “again”

Esta noche, mientras rusos y ucranianos se matan entre ellos, el presidente de Estados Unidos celebra con su estado mayor y el séquito de señores de la guerra norteamericanos.

Acaban de afianzar su posición económica y política en el mundo sin mancharse las manos. El poder regresó a la Casa Blanca al más puro estilo estadounidense, con sus armas, pero esta vez sin hacer un sólo disparo.

El retiro de tropas gringas de Afganistán, apenas el año pasado, fue interpretado por el mundo como una derrota; su aura “invencible” estaba quebrada y por si fuera poco, los avances económicos de Asia en Europa reforzaban esa perspectiva; el impacto del Covid en la economía fue catastrófico para el mundo y Estados Unidos no fue la excepción, lo fue China.

Además, las sanciones económicas impuestas a Rusia en el 2014 por anexionarse Crimea desaceleraron su crecimiento, pero no la pararon. Sumado a eso, chinos y rusos -con una enemistad histórica más profunda que la de rusos y estadounidenses-, limaron asperezas y en apariencia se han convertido en los mejores amigos (los chinos no se sumaron a las sanciones económicas contra Rusia) frente al enemigo común: occidente… y sí, cuando digo occidente digo Estados Unidos, porque para ellos es lo mismo.

La economía de EU cayó a niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial; su inflación alcanzó el 7.5 por ciento (igual que México), algo jamás visto en ese país… y como si eso fuera poco, Europa, sus principales aliados dependían cada vez más de Oriente. Tan sólo el 46 por ciento del gas que consumen los hogares europeos viene de Rusia…. Lo demás llega desde Rumania, Argelia, Irán… Estados Unidos…

A los ojos del mundo parecía que el imperio americano menguaba… El tiempo de Asia había llegado.

Joe Biden no podía permitir eso. Sus patrocinadores lo pusieron ahí para hacer billete, no para perderlo. La Casa Blanca tenía que retomar la hegemonía, demostrar quién manda, poner en su lugar a los rusos y que Europa volviera a depender de los dólares americanos. Y fiel al más puro estilo yanqui –igual que los antiguos romanos-, necesitaba una guerra para lograrlo.

Quizá acá sea necesario hacer una pausa histórica: durante la Segunda Guerra Mundial, EU llenó de armas Europa, claro que no fueron regaladas, fueron vendidas a crédito y después de la guerra, no sólo prestó dólares para pagar esas armas, sino también para reconstruir. Ahí estaba la formula, sólo había que buscar los ingredientes.

Obama ya había sentado las bases en 2014 al hacer que la OTAN coqueteara con Kiev, pero en 2019 se los pusieron en bandeja de plata.

Volodímir Zelenski es un actor cómico que interpretó al presidente de Ucrania en una serie de televisión del año 2015 al 2019, año en el que fue electo presidente. Parece un chiste, pero no lo es.

EU no tardó en enamorar al inexperto presidente. Imagino que ya se veía así mismo en grandes producciones de Hollywood, como el otro gran actor y político Arnold Schwarzenegger. Le prometieron armas y se las dieron… a paguitos. Le prometieron apoyo y lo envalentonaron para recrudecer el conflicto en el Donbás.

El mismo año en que fue electo se aprobó una ley que eliminaba el idioma ruso como idioma oficial de Ucrania, comenzando una discreta política de discriminación contra el 30 por ciento de la población. Los ataques en esas regiones nunca pararon.

Por su parte las provocaciones de Biden se dieron una tras otra en las últimas semanas. Cuando Putin llamaba al diálogo, EU respondía alertando al mundo del peligro ruso.

Moscú tenía dos décadas pidiendo que la OTAN dejara de instalar bases militares en sus fronteras, ellos en realidad no tienen nada que ganar en esto, pero si mucho que perder.

Finalmente, envalentonado, Zelenski ordenó un ataque al Donbás justo en el momento en que Rusia retiraba sus tropas. Moscú no pudo tolerarlo más.

Al intervenir en el territorio en disputa las sanciones económicas de Europa y Japón se dejaron sentir. Se bloqueó su sector financiero, de desarrollo tecnológico, energético, defensa, transporte, visas, turismo, deportes… La economía rusa recibió una estancada, que si no es mortal, sí lo ha dejado mal herido.

Y por si a Europa le preocupaba quedarse sin el gas ruso, Estados Unidos aseguró el suministro de energéticos… Un 40 por ciento más caro, por supuesto, porque deben entender que sin el gas ruso en el mercado pues hay más demanda. Tampoco deben preocuparse por pagarlo… por ahora, ya que EU financiará un crédito para sus amigos.

Vladimir Putin se los advirtió: “Europa se meterá un disparó en el pie” y como un siervo fiel acaban de apretarse las cadenas que lo mantienen bajo yugo americano.

Desde luego y ya para terminar, llegado el momento ni Estados Unidos ni Europa sacrificaron una sola bala para apoyar a Ucrania. Zelenski llora por ayuda a la comunidad internacional y todo parece indicar que seguirá llorando; Washington tuvo su guerra y (salvó que el Kremlin tenga un giro secreto en esta historia) la ganó. El poder se mueve de regreso a occidente.

Joe Biden le tendió una trampa a Putin y a Europa, y de paso al mundo.

Sigue China.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s